trabajar como escort

Lo mejor de trabajar como escort

Trabajar como escort es algo de lo que me siento orgullosa. Sé que hay gente que, desde fuera, lo ve como algo denigrante, como si una mujer que trabaja otorgando placer sexual a personas que lo necesitan se estuviera arrastrando.

Sin embargo, es todo lo contrario. He conocido a chicas que trabajan en agencias como Enigma Escorts y puedo asegurar que son personas con una alta seguridad en sí misma, con una dignidad intocable y poseedoras de una belleza e inteligencia sin igual.

Cuando trabajas como escort, lo más divertido es que asumes un papel. El papel de acompañante a un evento social, el papel de dominatrix o sumisa, el de mujer activa o pasiva en la cama… Todo esto exige unos amplios conocimientos a nivel social y de cultura general, cuando haces de acompañante a una cita; psicológico, porque necesitas que tu cliente se sienta cómodo contigo, y, por supuesto, a nivel sexual. Tienes que saber leer los actos de tu cliente, saber interpretar sus movimientos, estar atenta a su respiración, a su tacto, a cada poro de su piel…

Una buena escort conoce una amplia variedad de prácticas sexuales. Y eso lo aprendí de las chicas que he conocido de Enigma Escorts. Yo, por ejemplo, no estaba segura de poder tener sexo con chicas, pero sabía que los dúplex y los tríos, así como el coito normal con mujeres eran tendencias muy demandadas en los servicios de escorts.

En cuanto lo probé, supe que no iba a tener problema. Acariciar a una mujer es algo muy íntimo. Tenemos una piel muy suave, un olor embriagador, un encanto igual pero distinto al de los hombres. Nunca pensé que acariciar otros pechos podría excitarme y, sin embargo, ahora es algo que me encanta. Adoro poder disfrutar con hombres y mujeres por igual.

Así pues, cuando un cliente nos pide prácticas lésbicas, lo paso estupendamente. Rozar mi sexo con el de mi compañera me sube al cielo, y si, mientras, él me está penetrando, por la vagina, o realizando sexo anal… Es extremadamente placentero, una sensación imposible de describir.

Ya me lo advirtieron mis amigas de Enigma Escorts: este trabajo te descubre mucho sobre ti misma. Aprendes a amar tu cuerpo, a amar el cuerpo de los demás, ganas seguridad en ti misma y ayudas a otros a tenerla… Me encanta ser una escort.




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